xenofobia

 
 

Odio a personas de otro origen. Un español en Alemania. Con vídeo

Odio a personas de otro origen. Un español en Alemania.

La ex canciller Merkel corroboró que existe una motivación «ultraderechista», «racista» y de «odio a personas de otro origen». «El racismo es veneno. El odio es un veneno que existe en nuestra sociedad y que es culpable de muchos crímenes», advirtió Merkel. En Alemania se han sucedido atentados xenófobos en los últimos años mientras arraiga en un sector de la población el discurso de rechazo a los extranjeros. En España no parece existir un fanatismo violento comparable al alemán, pero sí hay expresiones y manifestaciones racistas, algunas de ellas respaldadasLeer más


Para los inmigrantes con amor. Un español en Alemania

Para los inmigrantes con amor. Un español en Alemania

Como defensor de inmigrantes me gustaría celebrar muchos días el Día de San Valentín con la campaña en Alemania “ Ich Liebe dich migranten “ (Para los inmigrantes con amor), que pretendo que los Alemanes envíen mensajes de amor y agradecimiento a todos aquellos que no nacieron en este país pero que con su aporte ayudan al desarrollo de la nación. «En un momento de mucha incertidumbre y miedo dentro de la comunidad de inmigrantes, mi campaña busca inundar Internet con ‘cartas de amor’ a familiares, amigos, vecinos, compañeros deLeer más


Migrantes afirman que somos analfabetos. Un español en Alemania

Migrantes afirman que somos analfabetos. Un español en Alemania

Hoy en día, el extranjero, el inmigrante o migrante (que no son lo mismo) representan, por varias razones, el chivo expiatorio ideal. Primero, porque la desintegración del contrato social —fruto de la globalización anárquica actual— desagrega los principales pilares que equilibran la sociedad, agudiza la brecha de desigualdad y acentúa la competición entre los más necesitados, creando así mecanismos conflictivos de deseos miméticos. En esta competición, los inmigrantes están desde el principio en situación de desventaja por venir de fuera. De ahí la segunda razón, automáticamente subyacente: la “no pertenencia”Leer más