Comunicados de las Plataformas contra los peajes en el País Vasco

Comunicados de las Plataformas contra los peajes en el País Vasco

Redacción.- Las Plataformas contra los peajes en el País Vasco, han enviado al correo electrónico de Diario de Transporte, su correspondientes comunicados de prensa, en los que expresan claramente su oposición su oposición a los peajes en la AP-8, AP-68 y A-636 en Bizkaia, afirmando que las Juntas Generales de Bizkaia y la Diputación de Gipuzkoa no escuchan y consideran que la imposición de nuevos peajes no es la solución:

Los comunicados: 

Peajes: Hablemos Claro: 

El tema de los peajes se deja caer a la opinión pública como algo que solo pretende cubrir una necesidad recaudatoria, por parte de las diputaciones. Sin embargo sus promotores no alcanzan a ver las repercusiones que tal medida, totalmente innecesaria e injusta llevará consigo, pues sus sinergias actuarán como espoleta, no solo a quienes pasan por caja con sus vehículos, sino al conjunto de la ciudadanía. Los transportistas incidirán ese precio en sus portes y los distribuidores en el precio de venta, rebotándolo a la ciudadanía que seguirá mermando su poder adquisitivo.

Se nos dice que la financiación de las vías de alta capacidad supone un coste que está fuera del menú. Como si ello sobrepasara lo que las administraciones están obligadas a ofertar en pleno siglo XXI. Esto es, que solo están dispuestas a sufragar las decimonónicas carreteras, y las autovías y autopistas las tuvieran que pagarlas sus usuarios sí o sí. Sería lo mismo que si en sanidad, Osakidetza mantuviera los consultorios y cuartos de socorro y cobrara peaje en ambulatorios y hospitales. O si educación conservaría las escuelas de barrio y las de artes y oficios, y cobrara por los colegios e institutos de formación profesional.

Frente a esta ultra visión liberal de entender la financiación de los servicios que deben prestar las administraciones, no es exagerado, y sería demostrable, afirmar que las diputaciones ingresan miles de millones por el amplio conjunto de impuestos que soporta la tenencia de un vehículo. Impuestos dinámicos que se mantienen desde su compra hasta que se retira al desguace. En contrapartida a solo unos cientos de millones con los que se cubre las inversiones y gastos de la totalidad de la red viaria del País Vasco.

Esta concepción de que las vías de alta capacidad son un lujo, conlleva a que las clases medias y bajas se vean excluidas del derecho a una movilidad segura y eficiente, viéndose obligados a transitar por las saturadas nacionales (N-634, N-620, Bl- 625 etc.) poniendo con ello en serio riesgo su vida. El bien más preciado a proteger por las instituciones.

Se invoca a la Unión Europea como adalid de la imposición de los peajes, cuando la Comisaría Europea de Transportes y movilidad no se cansa de declarar: «Europa no obliga a ningún estado a instaurar peajes. Solo legisla para que, en aquellos países que lo hacen, cumplan en su desarrollo con todos los derechos». De la misma manera que legisla, por ejemplo, con la elaboración de chorizos. Ni en el farragoso texto de la concesión de los fondos europeos de recuperación pos covid, se deduce la condición «sine qua non» de implementación de peajes para acceder a los fondos europeos.

La ciudadanía debe empoderarse ante la injusta situación que supone el sobreimpuesto de los peajes, y exigir a las instituciones que se respete, como uno más, su derecho a una movilidad segura, eficiente y ecológica, derechos que aportan las vías rápidas. Para su consecución están trabajando las distintas plataformas de los tres herrialdes, y seguirán trabajando.

Laudio-Zumarraga- Durango: 30/5/22 AP-68: Doainik. A-636: Peajerik ez. AP-8: Peajerik EZ.

Imponer nuevos peajes no es la solución: 

En una reciente entrevista radiofónica, el viceconsejero de Infraestructuras y Transporte del Gobierno Vasco, el Sr. Pedro Marco de la Peña, se pronunciaba públicamente, en nombre del Gobierno Vasco, sobre el tema de la implantación generalizada de peajes en toda la Comunidad Autónoma Vasca. Nuestra sorpresa es que esas declaraciones están hechas, cuanto menos, desde un claro desconocimiento de la problemática, ya que su manida argumentación no sobrepasa los habituales e intencionados tópicos para engañar a la ciudadanía.

Comienza afirmando que «Algún modelo de peaje es necesario implantar en las carreteras vascas” (suponemos que aspira a cubrir el conjunto de la red viaria incluidos los caminos vecinales), para a continuación añadir, “algo tiene que haber y el que lo usa algo tiene que pagar, porque las administraciones no podemos asumir el mantenimiento a coste cero». Con tal postulado por bandera demuestra su poco conocimiento de este tema, impropio del cargo por el que le pagamos, dado que desde hace muchos lustros ya existe tal modelo. Se trata del impuesto especial sobre los carburantes que grava la factura del repostaje en algo más del 50% a los usuarios de los vehículos que utilizan nuestras infraestructuras, a los que el Sr. Marco de la Peña pretende añadirles un sobreimpuesto en forma de peaje.

Parece que su compañero de gabinete, el encargado de las finanzas, no le ha explicado que los impuestos que soporta la ciudadanía por la tenencia de un vehículo, desde su compra hasta que lo manda al desguace, engordan las arcas forales con unas muy generosas aportaciones. A las que también se suma, en cantidades nada desdeñables, las remesas de los numerosos conductores europeos en tránsito por esta comunidad, que también se ven obligados a repostar en nuestras gasolineras, con el susodicho gravamen, contribuyendo también ellos al mantenimiento de nuestra red viaria.

Conviene advertir al Sr. Marco de la Peña que en ninguno de los servicios que presta la administración pública el ciudadano/a paga tan desorbitado importe como por el que se paga por el uso de las infraestructuras viarias. Los impuestos que se cargan en concepto de combustibles cubren sobradamente los gastos en infraestructuras de las diferentes entidades públicas, aportando excedentes de sobra para el resto de los servicios que financian las distintas administraciones. Conviene señalar que esta aportación en concepto de impuesto sobre combustibles lo pagan exclusivamente las personas que utilizan sus vehículos para transitar por nuestras carreteras, es decir que es un impuesto por uso.

El axioma que utiliza como argumentario para instaurar nuevos peajes y mantener los existentes, toma una deriva peligrosa cuando dice que: «El que usa, que pague», pues su traslación a otros servicios ciertamente deficitarios, cómo educación, sanidad, bienestar social etc, nos llevaría a una política ultra liberal donde las administraciones pondrían peajes a la ciudadanía para su acceso a los distintos servicios que le encomendamos, olvidando que estos deben financiarse con los impuestos, que de forma equitativa y justa, debe aportar cada ciudadano/a.

Observamos que, en sus declaraciones, el viceconsejero de infraestructura se olvida del derecho de la ciudadanía a una movilidad segura y eficiente que, en pleno siglo XXI, facilitan las autovías y autopistas que él quiere gravar, condenando con ello a quienes no puedan hacer frente a este nuevo impuesto, a jugarse la vida en las decimonónicas carreteras de nuestro país.

Convenimos con el Sr. Marco de la Peña en que hay que hacer una reflexión sobre este tema. De hecho, ya hace tres años, desde nuestra plataforma y con el respaldo de 24.842 firmas en contra del peaje en la AP-8, pedimos un encuentro participativo de la ciudadanía con el Diputado General de Bizkaia, el Sr. Unai Rementeria, para resolverlo, pero el inquilino del Palacio Foral de Bizkaia no está para ningún encuentro participativo con quién no comulgue con sus injustas imposiciones.

Pese a ello, desde esta plataforma damos fe pública, que nos ponemos a disposición de la Consejería de Infraestructuras y Transporte del Gobierno Vasco para debatir y aportar otros puntos de vista sobre esta problemática, pues lo más razonable de sus declaraciones es que los peajes no pueden ser impositivos, como lo vienen siendo hasta ahora, utilizándolos como una mera cuestión de exprimir más al sufrido/a contribuyente. Durango: 24/4/22. Plataforma: AP-8 Peajerik EZ.

Sin vergüenzas:

El pleno de Juntas Generales de hoy en Gernika nos ha dejado ver la escandalosa contradicción en que se acomodan nuestros diputados y junteros.

Todos ellos y ellas han acudido a Gernika valiéndose de sus flamantes automóviles, mayormente de alta gama, vehículos que costeamos las y los contribuyentes de Bizkaia. Con el mayor de los descaros, estas personas que deberían responder ante quienes las eligieron, evitan el transporte público.

Estas y estos representantes públicos no paran de recomendar a la ciudadanía el uso de los medios de transporte público, amenazando incluso con nuevos impuestos para desincentivarles sí se desplazan con sus coches.

Se da la paradoja que para ir a Gernika el transporte público oferta un autobús directo por autopista cada 15 minutos. Curiosamente para valerse de ese transporte público lo tienen muy fácil, dado que sale de la calle Hurtado de Amezaga, justo enfrente de la sede de las Juntas Generales en Bilbo.

Este hipócrita proceder de quienes debieran servir de ejemplo para la ciudadanía desplazándose en los autobuses de Bizkaibus, muestra sus contradicciones al dar la espalda a las personas que les dieron su voto. Pareciera como que, si estos y estas representantes de todos los partidos políticos evitan mezclarse con el pueblo, no sea que se contaminen.

Piden a la ciudadanía lo que ellos no están dispuestos a hacer, utilizar los transportes públicos que tanto elogian para los de abajo. De paso, sería recomendable que también renunciaran a los injustificables privilegios inherentes a su cargo. Y lo hacen sin vergüenzas. Gernika: 20/7/22. Plataformas contra los peajes: AP-8 Peajerik EZ.

Suspenso a las autopistas vascas y a lass tres diputaciones 

La reconocida Organización Independiente de Consumidores y Usuarios OCU, acaba de presentar una encuesta realizada a nivel estatal sobre la valoración de las autopistas. Para este trabajo se ha preguntado a las personas que mejor conocen estas redes viarias: a los conductores y conductoras.

El resultado coloca a dos de nuestras autopistas, las AP-8 y AP-1, gestionadas por las diputaciones de Bizkaia, Gipuzkoa y Araba, como las peor valoradas de todo el estado. En la encuesta no incluyen datos sobre la tercera autopista de Euskadi, la AP-68, posiblemente porque su excesivo precio por kilómetro, la más cara de Europa, provoca que la mayor parte de los y las conductoras la eviten y por lo tanto no puedan valorar sus deficiencias.

Con respecto a la autopista, la AP-8 que une Bilbao con Irun, los y las usuarias señalan su pésimo trazado, sus incontables curvas muy cerradas y los continuos límites de velocidad que obligan a circular incluso por debajo de los 100 km por hora en prácticamente todo su recorrido, por citar solo algunas de las quejas, todas ellas impropias de una autopista de alto peaje. También echan pestes por el excesivo flujo en el tramo gestionado por la Diputación Foral de Gipuzkoa, así como sus continuas obras que ralentizan la circulación. En definitiva una infraestructura qué hoy no se consideraría ni siquiera autovía, y por que encima las diputaciones las mantienen como un lucrativo negocio.

Solamente entre Erletxes y Zarautz la autopista AP-8 tiene 128 curvas, algo que provoca que en los últimos siete años hubiera alrededor de 600 accidentes en esa vía y que desde el año 2015 dejaran su vida 16 personas en accidentes, la mayor parte provocados por las deficiencias de su trazado. En el caso de la amortizada autopista AP-8, que tenía que estar liberada desde el año 2003 dado que su construcción data de los años setenta del siglo pasado, señalar que no reúne las condiciones que actualmente se exigiría a una autopista de peaje.

Con respecto a la AP-1 que discurre entre Vitoria-Gasteiz e Irun, otra autopista de alto peaje que debería también vertebrar la Comunidad Autónoma Vasca, las personas encuestadas denuncian el pésimo diseño de sus accesos, sus también continuas obras y la falta de áreas de descanso.

Este estudio independiente que saca a la luz las deficiencias más clamorosas de estas autopistas de peaje, contrasta con las encuestas cocinadas y pagadas por las propias Diputaciones con dinero de los y las contribuyentes, en las que jamás aparece ninguna de estas flagrantes deficiencias, ya que están encargadas-cocinadas para su autocomplacencia y de paso engañar a la ciudadanía.

Desde las plataformas contra los peajes seguimos apostando por la liberación de estas infraestructuras, cuyo peaje solo obedece a un afán por sangrar los bolsillos de la ciudadanía, que ya paga suficientes impuestos con sus vehículos. Las Diputaciones las mantienen para colocar amigos políticos y de paso aumentar la inflación en la CAV trasladando a todas las personas que vivimos en Euskadi los altos costos repercutidos por culpa de los innecesarios peajes. Durango: 10/7/22. AP-68 Dohainik.  A-636 Peajerik EZ. AP-8 Peajerik EZ

Juntas Generales de Bizkaia: Todo por la pasta 

Las Juntas Generales de Bizkaia reunidas con solemnidad en Gernika, han oficiado un nuevo paso en su consolidada política ultra liberal, con la aprobación de nuevos peajes en carreteras convencionales del territorio, en principio para los camiones, pero que a buen seguro se extenderán a todos los vehículos ligeros como ya ha sucedido en Gipuzkoa con la A-636.

El objetivo de esta nueva norma no es otro que acorralar aún más a los transportistas, un gremio muy envejecido y con dificultades para continuar con su labor. A no tardar, esta normativa para crear nuevos impuestos, se extenderá al conjunto de automovilistas de Bizkaia. Responde a una estrategia que obliga a utilizar las vías de pago para de esa forma seguir sangrando a todos con el sobreimpuesto del peaje. Muy posiblemente, los transportistas y automovilistas, con los múltiples impuestos que ya soportan, sobre todo el de los carburantes, pasen ya a conformar la principal fuente de ingresos para las arcas forales.

El diputado de infraestructura, el Sr. Imanol Pradales ha vuelto a demostrar su falta de ética y razonamientos al afirmar que; «Este proyecto de norma llega para cumplir las exigencias de la directiva europea». Miente, y lo hace a sabiendas que es inexacto, pues la Comisión Europea no obliga a ningún estado miembro a imponer peajes. Para el señor Pradales, y su jefe Rementeria, la mentira y el engaño son argumentaciones habituales para seguir abusando del bolsillo del contribuyente.

La postura de los y las apoderadas de EH Bildu y Podemos, al ponerse de perfil con su abstención ante este nuevo atropello a la ciudadanía, demuestran que en este tema, son colaboracionistas necesarios y no difieren mucho del PNV y su comparsa el PSE. En su delirio hacia ninguna parte, EH Bildu y Podemos piden aplicar “subvenciones” y nebulosas medidas de apoyo, sin ser capaces de concretarlas, a fin de suprimir este nuevo atraco a los profesionales del transporte. Un brindis al sol por parte de ambos partidos para esconder su incompetencia en este tema y su seguidismo de la derecha.

Desde las plataformas contra los peajes continuaremos denunciando el oscuro negocio que los peajes suponen para las diputaciones, autentico objetivo de esta nueva norma foral.

Por cierto los apoderados y apoderadas que acudieron a las Juntas Generales de Gernika para aprobar este nuevo impuesto no fueron en autobús como predican. Todos acudieron en coche, y algunos de alta gama, con su tarjeta black de la autopista. Durango: 20/7/22. Plataformas: AP-68 Dohainik. AP-8 Peajerik EZ.  A-636- Peajerik EZ.

Foto de archivo

 

Síguenos en Telegram
¡Publicamos tus noticias, fotos, vídeos y opiniones junto con los avisos de vehículos de transporte robados! Envíanos la información únicamente a través de e-mail: lectores@diariodetransporte.com.
, ,

Etiquetas

, ,

Las noticias más leídas