¡Cómprate un camión!. La opinión de Fernando Guillén

¡Comprate un camión!.

Estimados compañeros: ¿Cuántas veces no habéis escuchado esta frase cuando argumentáis sobre vuestras pobres condiciones laborales? Es la contestación de quien carece de argumentos, pero también la contestación de la desesperación, y de la ignorancia.

Durante años, desde los gobiernos de José María Aznar que liberalizaron el transporte por carretera, cualquiera podía comprarse un camión y ponerse de flamante empresario del transporte. Daba exactamente igual, de hecho da exactamente igual, sus conocimientos empresariales, económicos, de gestión, nada…, con conducir, suficiente.

Así, aprovechando el boom que experimentó la construcción en España desde los 90 a la primera década del siglo XXI, fueron miles, decenas de miles, los que se lanzaron a la aventura de la carretera. Adquirir un camión no era nada difficult y conseguir cargas, tampoco, con buenos precios, los nuevos «empresarios» ofrecían buenas condiciones, y los asalariados aceptábamos sin pestañear condiciones que estaban fuera de convenio, por mucho que nos pudieran parecer favorables.

Al mismo tiempo, la abundancia de cargas animaba a esta gente a seguir metiéndose en más camiones…, pero claro. las alegrías no duran demasiado cuando se basan en barro: Los precios comenzaron a caer, llego la crisis, la hostia fue tremenda y ahora estamos como estamos: Ni se cumplen los convenios, ni las condiciones de trabajo son mínimamente aceptables.

Como dije, el camión podía, y puede, comprarlo cualquiera ¿Dónde esta el misterio? El problema es gestionarlo. Mientras el dueño del camión es un autónomo que trabaja para si mismo, no hay problema, el sabrá, el se lo guisa y el se lo come…, pero, ¡Ah!, cuando se pone a contratar a un tercero, la cosa cambia, y cambia porque la persona contratada no tiene que pactar nada contigo, tú sabes que tienes unas obligaciones marcadas por la ley, que debes respetar, y el «los portes no dan para eso» debe llevar a «los portes no dan para contratar», es decir, no contrates…, punto, porque contratar significa pasar tu problema a otro, y pretender que ese otro asuma tu problema de gestión, y va a ser que no, porque si quisiera asumir ese problema de gestión se compraría el camión, no lo hace porque no le da la gana de asumirlo ¿Lo entiendes ya?.

Si quieres jugar a ser empresario, y no un camionero con camiones, lo primero que debes aprender a realizar son los números: Un empleado esta regulado por un convenio colectivo, con un salario base, complementos, extras y dietas, y eso es lo que tu tienes que pagarle, y el único motivo para contratarlo y no cumplir lo anterior es forrarte, así de sencillo, porque si no te dan los números para lo indicado, entonces no deberías contratar a nadie y debes seguir haciendo tu trabajo como autónomo, trabajando para ti, y diciéndole a tus clientes que te ofrecen cargas: «Lo siento pero a ese precio no puedo permitirme contratar a nadie, pero siempre te queda la opción de comprar tu camiones»,

Lo que no puedes hacer es decirle a la persona que contratas, o a quien te protesta «cómprate un camión», porque las cosas no van así, y que tú seas un ignorante y un analfabeto no quiere decir que todos lo seamos, asume tú tus problemas y no quieras que los demás nos los comamos…, aplícatelo: no puedo pagar, no contrato. Es una norma muy, muy sencilla, y muy, muy fácil de entender.

¡Buena ruta a todos!.

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