Zoología del transporte. La opinión de Fernando Guillén

Zoología del transporte

Queridos compañeros: Quisiera dedicar estas letras a aquellos que me leen, esten de acuerdo o no con lo que digo, pero que lo hacen desde el respeto, aun en la discrepancia.

Si por algo se ha caracterizado Diario de Transporte es por su tolerancia, y la libertad que nos da para expresar nuestras opiniones, aunque a veces estas opiniones puedan suponer un perjuicio, que nunca es deseado ni consciente de causarlo, para el medio que nos brinda esta ocasión, y que creo no valoramos adecuadamente.

Como algunos compañeros, por lo que vengo leyendo, también existen personajes que en plan James Bond o en una versión cutre de Anacleto Agente Secreto, se dedican a intentar averiguar vidas y aventuras de quien esto humildemente escribe…, algunos que dan conmigo llaman y molestan a los pobres sufridores de la cooperativa, y demuestran lo mierdas que son.

Hasta ahora se de 5, 2 empresariosaurius y 3 autonomosaurius, que además lanzan todo tipo de amenazas e improperios, demostrando su bajeza moral y su ruina como personas. A ver, chicos, esto de pedir que despidan a alguien es bastante ruin y miserable ¿No os parece? De todas formas, ya os voy diciendo que no tenéis éxito y que os habéis calificado solos, y no ante mi precisamente, que contáis con mi desprecio absoluto.

Las opiniones son eso, opiniones, no son verdades inspiradas por algun ente celestial, opinamos, decimos abiertamente lo que pensamos y nada mas…, se puede estar de acuerdo o no, puedo equivocarme, meter la pata, o puedo estar certero…, es MI opinión, no la del medio en el que escribo, ni representa a nadie mas que a mi mismo. Es más, muchas veces, y una muy recientemente, seguramente la cague al expresarme…, pues muy bien, me equivoco ¿Y qué? Se me dice, se me discute, se me razona y seguro que nos entendemos…, pero ¿Qué es eso de amenazar familias, trabajos?, ¿Estamos todos mal de la cabeza?.

Para que quede claro, voy a explicaros lo que YO entiendo por zoología del transporte. Veréis, tenemos tres grandes especies:

AUTONOMO: Currante nato. Nacido en esto y morirá en esto. Odia en que se ha convertido esta profesión, se arriesga poniendo su patrimonio en un camion, no gana, ni de lejos, lo que merece por el riesgo. Es un profesional de los que ya no quedan, se las sabe todas o casi todas del oficio.

Tiene su camion y administra su puesto de trabajo como puede, aunque de autonomo cada vez le va quedando solo el nombre. Sus depredadores son Hacienda, y sus parásitos mas comunes los cargadores y flotistas. No es responsable de todos los males, pero lo cierto es que tiene muy poca formación empresarial, de gestion, hace los números con papel y lápiz, y es demasiado individualista, lo que le impide aunar fuerzas para ser competitivo..., y esto redunda en una degeneración del transporte, al ser estos una fuerza muy importante, seguramente mayoritaria, del sector. Muchos por módulos, cada vez menos porque saben que eso de los módulos no es más que una trampa que no les favorece en absoluto.

EMPRESARIO: Muchos empezaron como autónomos. Suelen tener clientes que les dan cargas directas lo que les garantiza un cierto alivio financiero. Contratan profesionales en economía y gestion para llevar adelante la empresa, ya que la mayoría solo entiende de transporte, pero nada mas. Quisieran cumplir con sus trabajadores lo que marcan convenios y normativas, pero el sector y su situación se lo impiden, ya que dejarían de ser competitivos en muchos casos, pero procuran tratar de forma proporcionada y justa a sus empleados, no abusan, simplemente exigen un trabajo riguroso y profesional. Cierto que tienen que disponer de equipos de gestion de flota que muchas veces solo saben del camion lo que ven cuando van en su coche por la carretera, pero ellos lo han mamado, lo saben, y lo entienden…, el problema suele venir cuando la empresa pasa a manos de los hijos o de segundas generaciones.

EMPRESARIOSAURIO: Déspota y miserable despojo. No respeta absolutamente nada: ni al conductor como persona, ni a la legislación. Es el que empuja a sacar tarjeta, a pasarse de horas, el que presiona constantemente incluso impidiendo a sus conductores parar a comer. Le importa un pimiento si sus conductores duermen o no duermen, si van a su casa o dejan de ir. Pagan miserias. En algunos casos parecen cifras abultadas, pero cuando se mira lo que cotizan dan ganas de llorar. Para empresarios y autónomos son auténticos parásitos que tiran precios, que no les importa pasar por encima de nadie. Son un cáncer. Escoria y basura.

Bien. Estos son los tres tipos de empresas a los que yo siempre me referiré. Soy asalariado, elegí ser asalariado y no autonomo, y por tanto me ocupo de los problemas de los asalariados, no del resto, que tienen sus asociaciones y organizaciones propias para ello, pero quería aclarar estas definiciones para que cada cual tenga claro donde se encuadra cuando hablo de «empresariosaurio» o cuando cito a los autónomos, que nunca será con desprecio a los mismos, pero si criticando la situación en que nos han metido a todos, no conscientemente, no buscándolo, pero que esta ahí, guste o no y que deben ser honrados al analizarla.

En fin. Espero que esto sirva para evitar futuros equívocos. Un saludo a todos, y ¡Buena ruta!.

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