Invisibles para la sociedad. "Camionero García". Opinión

Invisibles para la sociedad. «Camionero García». Opinión

invisibles, sociedad, camionero, García, opinión,

Invisibles para la sociedad. Como el panadero o el policía, así somos los transportistas, pero no se nos ve o no se nos quiere ver. Una labor oscura y tergiversada, dura y desagradecida en lo laboral y en lo personal. Nos miran y ven a personas desarrapadas y con un desarraigo familiar importante casi apartados de esta sociedad consumista y personalista.

No es esto lo peor, el problema es como nos vemos a nosotros mismos, algunos endiosados otros impotentes, unos temerarios y otros temerosos, unos sometidos y otros descarados. Todos por la unidad de un sector en decadencia, precario y ruinoso y todo esto en pleno crecimiento, incomprensible pero cierto.

No nos valoramos lo suficiente como para hacer entender a la sociedad cual es nuestra labor para su día a día, para su vida en fin. No nos respetamos lo mas mínimo cuando nos pisamos el trabajo por precio en vez de por servicio y calidad. Buscamos atajos oscuros para esquivar la legalidad, somos incompetentes para manejar nuestras cuentas y no pensamos en el futuro, sino en el corto plazo y caiga quien caiga, morir matando o ir a contracorriente de lo correcto. Todo ello acompañado de la queja permanente y echando balones fuera, sin dar la cara para que quede bonita en la foto de prensa del día.

A este oficio no hay que echarle cojones, hay que ponerle inteligencia, esa cosa que brilla por su ausencia y de la que se han apropiado los cargadores con su poder casi infinito en las instituciones de turno, instituciones a las que más que miedo, damos risa. Eso sí, llenando páginas y páginas de amenazas al aire que ya no las cree ni el más ingenuo de los camioneros que mal viven por las carreteras de Europa.

Damos risa, mucha risa, e incluso alguno hasta les resulta gracioso el chiste de la tan manida HUELGA, ya no te digo lo del monologo camioneril del si paramos, se para el mundo.

No nos creen, porque ni siquiera nosotros mismos creemos en nuestra palabra, no nos creen y no nos ven porque ni siquiera nos miran, no existimos más que para ponernos en el punto de mira del mal modelo de vida, de gestos y de convivencia. Pese a nuestra solidaridad y amabilidad, que alguna nos queda, somos nuestro peor enemigo y el mayor aliado para nuestra destrucción, esa que vemos venir por el camino de la precariedad y la imagen de oficio apestado que nadie quiere.

Aún así, amamos nuestro oficio, desde la dirección de empresa, pasando por lo administrativo y agarrados a nuestros volantes, capaces de soportar los mayores desprecios de aquellos a los que servimos, de aquellos con los que compartimos espacio, de aquellos que debieran vigilar nuestro descanso, en fin de una sociedad egoísta que aísla todo aquello que no gusta por no ser imagen de moda y apariencia.

Queramosnos más, sintámonos profesionales y seamos lo que queremos ser con el pensamiento positivo de que un pequeño gesto de uno mismo, es un terremoto cuando va acompañado de la tan ansiada unidad de acción que tanto nos hace falta. Dejemos las trifulcas entre grupos y asociaciones y en vez de echarnos en cara nuestras carencias busquemos puntos de encuentro, porque si no, el futuro será muy negro y quizás muchos sin quererlo ni merecerlo se queden por el camino en favor de piratas y especuladores.

Vienen cambios y tenemos que saber adaptarnos a ellos o morir, y el que pueda o sepa, que lo haga con dignidad.

Camionero García

(Foto de archivo)

 

¡Publicamos tu noticia! Puedes enviarnos tu denuncia, fotos, audios y sucesos a través de whatsapp +34 649 43 26 91 o por e-mail: sucesos@diariodetransporte.com
, , , ,

Etiquetas

, , , ,