Todo depende del cristal a través del que se mire... "Siempre por lo negro". Opinión

Todo depende del cristal a través del que se mire… «Siempre por lo negro». Opinión

publicaciones, comentarios, todo, depende, cristal, mire, siempre, negro,

Es habitual ver publicaciones y comentarios en los que se pone el grito en el cielo por el precio de un menú, un café o una simple botella de agua, pocas se ven por que un paquete de tabaco cueste casi 5 €, lo que daría que pensar que en todo nos duele gastar, excepto en el vicio.

Si nos pusiésemos a pensar de si el que está detrás de una barra o la libreta que nos toma nota fuese nuestr@ espos@, nuestr@ hij@ , herman@ nos gustaría que cobrase un buen sueldo. Si nos pusiésemos a pensar lo que cuestan esas instalaciones, aparcamientos, iluminación, limpieza, seguridad… osea, los servicios que asumimos como derechos gratuitos.

Simplemente con que pensásemos que ese gesto como abrir el grifo del lavabo, tirar de la toallita de papel conlleva unos gastos, unos impuestos y unos puestos de trabajo que hay que costear, seguramente no nos quejaríamos tanto de 1,30 € de un café.

Seguramente, si pensáramos que el sector servicios no tiene la culpa de los bajos sueldos de muchos compañeros, de la falta de cobro de las dietas estipuladas y de que el dinero que unos dedican a comer o tomar un café, otros lo necesitan para cubrir los gastos hasta fin de mes, nuestra facilidad de criticar tanto sería más comedida.

Ese sector que antes era lo mismo que ahora, pues los precios poco han subido más que el coste de los demás, que fue nuestro momento de relax, ahora cambiado por largas esperas en los clientes, que fue nuestro punto de relaciones personales ahora cambiado por las redes sociales, nuestro disfrute del paladar ahora, salvo honrosas excepciones, cambiado por malos hábitos y precario yantar, ese punto de descanso ahora cambiado por a ver si llego a la puerta del cliente, entro con el minuto o el musulmán y hago trampas como buen talibán.

Caros y baratos, buenos y malos ha habido y habrá, lo que antes no había era tanta precariedad laboral, tanto aficionado que no se hace respetar y tantas dietas camufladas, mal cobradas o sin cobrar. Es triste que algunos se quiten de la boca, del ocio o el disfrute para poder llegar a pagar.

Hoy en día comer de cajón es bastante aceptable, las neveras y adelantos, nos permiten hacerlo de forma saludable, la mayoría llevamos neveras, micros, cafeteras… pero lo de criticar lo que nadie te obliga a consumir, es para echarse a reír.

No te gusta algo, pues no le des a me gusta; no te convence algo, no lo compres; no quieres pagar algo, no lo consumas. Lo que es algo ridículo es criticar algo que no te gusta después de habértelo tragado. Recuerda, si el consumo te parece caro, ya sabes donde está el supermercado y si te molestan las redes sociales ten el móvil apagado, sal del grupo que no te guste o al individuo bloqueado.

Si te pones a pensar un poco, el andar criticando todo lo que te rodea, desde la comida hasta donde se mea, igual no es más que el símbolo de tu impotencia para tragar con lo que te rodea.

Por lo negro compañero. Es mejor vivir con arreglo a unas ideas que exaltar el chismorreo. (Foto de archivo)

 

¡Publicamos tu noticia! Puedes enviarnos tu denuncia, fotos, audios y sucesos a través de whatsapp +34 649 43 26 91 o por e-mail: sucesos@diariodetransporte.com
, , , ,

Etiquetas

, , , ,