Y en esas estábamos cuando llegó el 20 de mayo… "Camionero García". Opinión

Y en esas estábamos cuando llegó el 20 de mayo… “Camionero García”. Opinión

Como anteriores veces, en el transporte todo llega casi desde la improvisación o por algún interés espurio. La claridad o la transparencia en este sector, es enemigo de los cargadores y de un transporte low cost.

Llega el R.D. 563/2017 que habla de las inspecciones de los vehículos y su anexo sobre la estiba de las cargas y no hay nada que clarifique qué y cómo se tiene que amarrar, quien es responsable de la estiba y como se verifica esta en origen, como va a tratar esto la DGT y cómo van a ser las inspecciones y qué criterio se va a seguir. Porque aunque todo está escrito, la verdad es que el sector está en un mar de dudas ante el tema de la estiba, por temor a no hacerlo correctamente y por miedo a las sanciones y paralizaciones.

Eso sí, cuando los buitres huelen sangre, ya revolotean sobre la carroña en que se está convirtiendo el transporte por carretera. Que si cursos con diploma y carnet, que si la responsabilidad es del conductor, que si hay un accidente, que si tal, que si cual… Formación señores, formación de los conductores y esto concierne a las empresas.

Parece ser que esto es nuevo y que hasta ahora estábamos libres de todo mal, ¿qué pasa que hasta ahora si se te escapaba una mercancía por no amarrarla bien, no tenías ninguna responsabilidad? Ah! que es que ahora hay un real decreto que está publicado en el BOE ¿y antes no había obligatoriedad de atar algunas mercancías o todas?.

Esto ya viene de lejos y los que viajan habitualmente a Alemania lo saben bien. Y no solo estos, los profesionales de verdad saben que el buen amarre es seguridad y tranquilidad en los viajes. No se ofenda nadie, un buen profesional, si se quiere ser se hace, no nace aprendido.

El Ministerio de Fomento, la DGT y quien corresponda, siguen sin aclarar algunos temas en cuestión y está dando pie a que algunos cargadores, los intocables del M.F., están creando documentos en los que traspasan al transportista y en su caso al conductor como responsable de la estiba y su amarre.

Y ahí estamos, como siempre, asumiendo las responsabilidades que son de otros y que por un bien común, la seguridad en carretera, nos responsabilizamos para no sufrir el acoso y derribo casi continuo a la que la DGT nos tiene sometidos, señalando al sector del transporte como un sector peligroso para la sociedad a través de la accidentalidad en carretera, la contaminación y el deterioro de las infraestructuras.

Tan acostumbrados estamos a sufrir los ataques del ministerio, que solo recurrimos al mismo discurso de siempre, el afán recaudatorio de los sucesivos gobiernos. Lo cierto es que la desinformación y la opacidad en las responsabilidades, es un ataque directo al sector y un bálsamo para aquellos que solo buscan un transporte barato y sumiso.

El Ministerio de Fomento, enemigo público número uno del transporte por carretera, así lo demuestra cada día. Ya ha probado varias veces esta política de improvisación, como han sido los desvíos de algunas nacionales a las autopistas ruinosas, amigas del gobierno de turno y que han visto salvada su cuenta de resultados sin haber invertido un euro en mejorar los servicios a los camioneros, ni un euro.

Este ministerio y su coleguita de Hacienda, juega con el futuro de los transportistas autónomos prorrogando los módulos a su antojo en función de sus intereses y no el de los propios transportistas a los que tienen en una agonía continua con escusas baratas, en vez de atacar de una vez, aquellas irregularidades de múltiples empresas y cooperativas de trabajo asociado que saben, los de hacienda, que hay un foco de fraude continuo en las formas de pago de sus nóminas y su facturación. Cada día se incumplen multitud de normas pero solo se persiguen aquellas que son efectuadas por la parte débil, hay que cuadrarse ante el gran poder económico.

Y así nos va.

Siempre oí aquello de toda acción conlleva una reacción directamente proporcional, excepto en el transporte de mercancías por carretera que no reacciona, que parece muerto y que solo jadea ante los estertores de su muerte, ficticia claro, porque siempre nos tendrán conectados a la máquina económica de los cargadores, que sin nosotros no son nada, absolutamente nada. (Foto de archivo)

Camionero García

 

Comentarios - Diario de Transporte no se hace responsable de los comentarios particulares

, , , ,

Etiquetas

, , , ,