Aventura en Guantánamo. "Vivo en la carretera". Opinión

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Aventura en Guantánamo. “Vivo en la carretera”. Opinión

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Hay días en los que todo te puede salir bien o se pueden retorcer de una manera increíble.

Uno de los lugares donde tienes todas las papeletas para que te ocurra la segunda opción es “Guantánamo” o más conocida como Arcelor Mittal, donde sabes cuando entras (a veces), pero nunca cuando vas a salir. Si algo puede ocurrir en una carga, ten por seguro, que allí te pasará, pero nadie tendrá culpa de lo sucedido.

Entras a las 20:15 hora zulu y cuando llegas a la “caseta del dolor” ves el panorama. Pides la vez y te dicen que las líneas de carga están saturadas. Hay que esperar. Faltaría más.

Entras para ver el panorama y ves “sorprendido” que hay media docena de camiones nada más. A las 21:00, el encargado de cortar el bacalao, toma la drástica decisión de que ya no mete más camiones y que el marrón se lo quede el siguiente turno.

21:45 cuando llega el siguiente repartidor de bacalao. Después de un esfuerzo mayúsculo, consigue abrir el confesionario a las 22:15 horas. ¡¡¡Desesperante!!!. Y digo “desesperante” para él porque fue incapaz de responder a tres compañeros nuevos donde tenían que ir a cargar, él no estaba allí para eso.

Después de casi no poder entrar yo, por estar explicándoles dónde tenían que cargar, el que va detrás de mí se cuela…, ¡¡¡pa no echar gota!!!. Una vez dentro, lío al canto. Una bobina en una esquina y la otra al otro lado de la nave. Te cargamos esta y ahora te traemos la otra, pero iremos cargando los camiones mientras subimos a por ella.

Después de 1 hora…“Tu bobina no aparece, voy a mirar si te pueden dar otra”. Después de 25 min…“Ya están validadas. Puedes ir por los papeles mientras te la cargamos”. Llego a la caseta del dolor y empiezan a bajar los santos porque no las habían validado y tuvo que teclear 3 min.

Salgo como un caza y 10 min de paso a nivel cerrado porque al maquinista se le complicó el enganche. Llego a la báscula y averiada, “vaya a la próxima”. Voy a la próxima y….¡¡¡MAL DE PESO!!!.

Vuelvo los 5 km de rigor a la casa del dolor y dice el artista que no puede hacer nada que vaya a ver al maestro. Otros 2 km en dirección contraria…El maestro me manda llevarle las pegatinas de las bobinas después de refunfuñar todo lo habido y después de una gran oración arregla la metedura de pata. Aun así logró echarme la culpa de algo…

Salgo directo a la bascula, con los dedos cruzados. Salen los papeles, ¡¡por fin!!, a duras penas y cuando llego a la puerta, ¡¡¡CERRADA!!!. Da la vuelta de nuevo, otros 5 km, porque la novedad es que esa puerta ahora cierra a las 23.30 para ahorrar.

Y digo yo, ¿dónde está mi ahorro después de sufrir la inoperancia y desidia de tanto cafre? Así que, si os queréis divertir no dudéis en ir a “GUANTÁNAMO ASTURIAS”. Alguno todavía dirá que “tiene que ser así”, pero yo no lo creo. (Foto de archivo)

BUENA RUTA Y LLEVAD CUIDADO SIEMPRE!!!

 

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