“Coste frente a precio" por Manuel Pérezcarro Martín

“Coste frente a precio” por Manuel Pérezcarro Martín

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Manuel Pérezcarro Martín
Secretario General de FROET.

11,2 puntos negativos es lo que separa la evolución del precio medio del transporte del coste de explotación, según los datos de marzo de 2018 del Observatorio de precios del transporte de mercancías por carretera, entre enero de 2017 y enero de 2018 y para el caso de un vehículo pesado de carga general de larga distancia.

La misma tendencia negativa, variando los porcentajes, es la que se sigue manteniendo desde 1999, año en el que se comienzan a analizar estos datos a través del mencionado observatorio afectando a cualquiera de sus tipos o especialidades.

Esto tiene explicación, sin embargo, resulta incomprensible. Es éste el talón de Aquiles del sector y lo que está provocando su paulatino deterioro. Por ello vemos como se reclaman medidas que podrían considerarse proteccionistas, pero que deben considerarse absolutamente necesarias en una actividad que resulta fundamental para la economía y el desarrollo de un país.

Los costes de explotación de un camión como el personal, combustible, vehículo, neumáticos, etc. mantienen una tendencia alcista, sin embargo, esto no se traduce en un lógico incremento de los precios del transporte.

El transportista ha tenido que recurrir a fórmulas imaginativas para poder salir adelante, unas veces aprovechando determinadas ventajas fiscales como la contribución bajo el sistema de módulos, mucho más beneficiosa, a la que recurrían empresas grandes troceándolas en empresas pequeñas para que pudiesen aprovecharse de las ventajas competitivas que ofrece este sistema de tributación. Hasta que el señor Montoro se dio cuenta de la jugada y se sacó de la manga las operaciones vinculadas y los grupos de empresa.

Luego, o simultáneamente, vino el transportista y utilizó una figura legal y muy discutible a mi juicio, las cooperativas de transporte, mediante la cual, algunas empresas de transporte constituían o utilizaban falsas cooperativas para evitar contratar conductores con costosos salarios y seguridad social y poder evadir responsabilidades de todo tipo.

Ahora se ha puesto de moda por parte de algunas empresas el ceder en alquiler a pequeñas empresas o transportistas autónomos los camiones que aquellas necesitan, corriendo a cargo de la pequeña empresa la contratación de los conductores, encontrándose vinculada con la empresa grande con un contrato de exclusividad que le obliga a trabajar con la misma, obteniendo con este sistema varias ventajas como el beneficio obtenido en el alquiler del camión, en el suministro de combustible, en las comisiones del pago de peajes, en la contratación de los seguros y otras derivadas de evitar el pago de multas de transporte o de tráfico que siempre recaen sobre la pequeña empresa que realiza efectivamente el transporte.

No hablemos ya de constituir empresas buzón en países del Este u otros, que sirven exclusivamente para conseguir mano de obra barata y cotizaciones simbólicas, en comparación con las que sufrimos en España.

Mientras que estas empresas ganan dinero y pueden ofrecer unos precios muy competitivos, el resto ve cómo se van deteriorando sus cuentas de resultados hasta tener que fingir beneficios para que los bancos les sigan dando crédito a la espera de mejores tiempos.

Todos estos montajes a los que se viene recurriendo, se debe, sin duda alguna a la presión que ejerce el mercado sobre las empresas de transporte, que se aprovecha de los defectos estructurales del mismo como son la atomización o la escasa dimensión de las empresas, con la feroz competencia que ello provoca.

Y esto lo saben los cargadores que, además se inventan los famosos tender, que no son sino una subasta tramposa y sin garantías, e insisten en que el transporte en España no es eficiente pretendiendo imponer las 44 toneladas, tratando para ello de convencer al transportista de que compartirán con él los beneficios. Me río.

Por si todo esto es poco, ahora una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, elimina la exigencia de una flota mínima para acceder al mercado. Vamos que recibimos de todas partes.

Lo que decía al principio esto tiene explicación, pero resulta incomprensible que conociendo como están las cosas, nadie haga algo y pronto para ordenar el sector y evitar una hecatombe. Fuente original: froet.es

Manuel Pérezcarro Martín
Secretario General

 

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