@Camioneroleones.- Encontrarse con un articulo de opinión en El Correo de Andalucía, de el periodista Ramón Reig,  Catedrático de Estructura de la Información de la Universidad de Sevilla. Periodista, escritor y poeta, segun reza en su curriculum, en el que opina de los camioneros insultandolos, es una muestra más de la ignorancia suprema de quien desconoce por completo nuestra profesión.
Don Ramón Reig, mire usted: Será todo lo periodista que usted quiera, catedrático de estructura de la información de la Universidad de Sevilla, escritor y poeta, y todo aquello que usted quiera atribuirse, pero permita que le diga que es usted un absoluto y completo ignorante, además de un completo dominguero. No tiene usted ni la mas remota idea de lo que es la profesión de camionero, entre otras muchas cosas porque sin nuestro trabajo diario y nuestras horas de desvelo en la carretera, mientras usted está cómodamente sentado en su sofá o durmiendo en su cama, sin ese trabajo y dedicación, usted, periodista “al parecer” supremo, se moriría de hambre y tendría que comerse el papel que fusila cuando escribe.
Su articulo de opinion -por llamarlo de alguna manera-, es un insulto en toda regla para la profesión y los profesionales que nos ganamos la vida en la carretera. Con esas letras insultantes usted se acaba de ganar el desprecio mas absoluto de todos los profesionales del volante. Esperamos que rectifique, aunque lo dudo, porque nos es propio de necios reconocer errores.
Este es el articulo de opinión publicado en el Correo de Andalucía por Ramón Roig. Que sean nuestros lectores quienes lo juzguen también
“¿Qué les pasa a los camioneros o, al menos, a algunos de ellos? ¿Será verdad eso que dicen sobre sus drogadicciones para combatir su agotamiento que termina por generar agresividad? ¿Es que antes no se trabajaba tanto? Un camionero ya no es garantía de ayuda, seguridad, orientación, para quienes vamos en un vehículo minúsculo al lado del monstruo que manejan ellos. Te acosan con pitadas estruendosas que te ponen nervioso con lo cual es peor el remedio que la enfermedad de un posible pequeño despiste que hayamos tenido. Te encandilan con señales de luces por el día y la noche, incluso en una autovía cuando conduces por el carril de la derecha y quieren adelantarte aunque aún tengan uno o dos carriles más para hacerlo. ¿Qué le pasa a este personal?