"Censores de pacotilla" o ¿Imitadores barriobajeros?

“Censores de pacotilla” o ¿Imitadores barriobajeros?

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@Camioneroleones.- Una de las consecuencias de que en España tengamos este lío, del que otros países alucinan, es que estemos constantemente el el ojo el huracán, seamos portada incomprensible de sucesos que sorprenden, a nivel mundial (véanse lo que pasa con Cataluña), por poner tan solo un ejemplo. Dice un amigo que padecemos una importante y gravísima carencia de cultura democrática, arrastrada desde hace más de 40 años.

Pero que eso, incomprensible, pase en las noticias políticas, puede entenderse hasta cierto punto, sobre todo porque en este país siempre hemos sido de extremos. Recuérdese casos como -por poner solo dos ejemplos-. El portero Iker Casillas, de “dios” y líder de una selección y capitán indiscutible, a salir por la puerta falsa del equipo y terminar poco menos que exiliado en el país vecino, el pequeño, no el del Norte. Otro seria el piloto Fernando Alonso, de adorado y venerado, a ser el hazmereir de aquellos mismos que le pedían autógrafos y se les caía la baba años atras.

Las preguntas que surgen son: ¿Cuando soñaron los españoles hace apenas 20 años con que la selección nacional de futbol fuera campeona del mundo?, ¿Cuando soñaron las generaciones de hace 30 años con que un piloto de Fórmula 1 fuera 2 veces campeón del mundo? Respondan ustedes que a mi me produce verguenza ajena recordar el pasado y el presente.

Lejos de comparaciones (Dios me libre) ni muchísimo menos, que uno no le llega a los dos deportistas ni a la altura horizontal de cualquier letrero serigrafiado publicitario de sus prendas deportivas. Desde el pasado mes de abril Diario de Transporte esta siendo objeto constante de continuos ataques, censuras, bloqueos, acusaciones de publicar noticias falsas y todo lo demás. Por cierto, noticias que en su momento catalogaban de “falsas”, perfiles falsos, amargados, cobardes que se esconden detrás de perfiles ajenos, y demás, que identificados estan y proximamente veran sus nombres publicados con datos y pruebas; pero que de momento ahí siguen, tocando las narices, intentando silenciarnos y jurando, perjurando, incluso en las barras de los bares, que las noticias son falsas, por mucho que unos días despues aparezcan en los medios tradicionales de toda la vida, resumidas e incluso compartidas en las redes sociales por ellos mismos, lo que muestra su falta absoluta de memoria y de hipocresía suprema.

Pero, por si alguien lo no sabe aun, se lo aclaramos. Diario de Transporte tiene desde sus salida a Internet el 16 de noviembre de 2015, absolutamente todos sus registros en regla legalmente. Paga sus impuestos correspondientes y cotiza como cualquier otra empresa, en este caso como un autónomo. Sí, ese similiar al de cualquier camionero con un camión. Que, esa es otra, España no es precisamente el mejor país para emprender y ser autónomo. Pero esa es otra historia.

Lo que si cabrea es que otros que siempre fueron ilegales, que tienen por norma y credo que todo aquello que aparece en las redes sociales es público y por tanto se puede compartir sin pedir permiso, pisoteando noticias, “fusilando” que se dice en el sector, cambiando titulares y fotos que se han currado fotografos autónomos. Masacrando, mintiendo, buscando solo la sangre, publicando muertos con foto, afirmando que en una ocasión en Alemania un camión de una empresa española, o no, pero con domicilio social en la Comunidad de Murcia, había sufrido un desgraciado accidente y que uno de sus dos conductores viajaba de manera ilegal, (una de tantas) a bombo y platillo. Pero cuando esa empresa envió un comunicado de prensa al resto de medios (entre ellos Diario de Transporte) afirmando, demostrando y amenazando con querellas al “ilegal”. Este, cual cobarde, recula, rectifica, y a la dos dos días ensalza publicamente a la empresa objetivo y diana constante de sus críticas, como empresa modelo a seguir. Respondanme ¿Eso como se llama?

Ahora vendrán, los puristas, los aburridos, los inspectores de lo ajeno, los que no tienen otra cosa que hacer, los que critican públicamente hasta la foto de la noticia porque no les gusta el color del camión. Pero eso si sin leerla, quedándose unicamente con el titular, porque leer, debatir civilizadamente y reflexionar, es harto dificil y a veces imposible en este país cainita y cruel en el que aquel que no publica lo que tu quieres ya se convierte de la noche a la mañana de adorado en enemigo público número uno, -ahora vendrán, decía- a intentar poner en la picota a Diario de Transporte diciendo que también copia. Por supuesto que lo hace en muchas noticias.

Pero lo que desconoce el ignorante crítico, es que Diario de Transporte copia con permiso de autor o propietario original de la noticia en la gran mayoría de las ocasiones, que incluso, el mismo medio anteriormente copiado, publicia a su vez noticias de Diario de Transporte previo permiso nuestro. Eso “ignorante” se llama compartir enlaces. Eso tiene un nombre en la profesión, algo que ha existido en toda la historia del periodismo, existirá y seguirá existiendo, porque el deber ético y profesional de informar no se tiene que mezclar con otros intereses oscuros, ignorados y secretos.

Pero lo que sonroja, incluso publicamente, es que alguien que no paga impuestos, que no cuenta en su página barata y gratuita de ningún registro legal. Ni tan siquiera está registrado en el registro oficial de Protección de Datos. Ese o esos, que sin la más mínima ética publican, nombres de empresas (dato personal), matrículas (dato personal), fotos de personas con nombres y apellidos (super dato personal), y puedo seguir. Ese, decía, luego, pise, masacre, torture y se pase por el arco del triunfo el trabajo ajeno, y encima presuma o presuman de ser los máximos defensores de la honradez y la profesionalidad del sector del transporte. Confundiendo la libertad de expresión con hacer lo que les dá la gana desde el anonimato mas absoluto.

¿Nombres?, ¿Para qué?, ¿Para encima hacerle publicidad gratuita? No hace falta, esta en la mente de todos. ¿Que a que viene esto? Sencillamente a que ya está bien, que siga su camino, que nos dejen en paz y cuando un dia copie, triture y pise una noticia de Diario de Transporte en la que hayamos empleado una mañana o un dia de nuestro tiempo en hacer, entonces ya veremos, que somos muy capaces de defendernos y aun confiamos en la Justicia, que aunque lenta, suele ser implacable. A los otros, a secuaces lameculos, a esos que no se creen ni sus propios nombres y apellidos, nada, simplemente compadecerlos porque encima llevan la condena. Para el resto, e incluso para los anteriores, ¡¡¡¡BUENA RUTA!!!!.

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