800 euros de multa por increpar a dos policías locales - Diario de Transporte

800 euros de multa por increpar a dos policías locales

El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Gijón ha ratificado la sanción de 800 euros impuesta a una mujer por increpar a dos agentes de la Policía Local mientras sancionaban a un vehículo mal estacionado.

El magistrado Jorge Rubiera entiende que la multa se ajusta a lo establecido en la ordenanza de convivencia para casos de «conducta vejatoria, mediante insultos, burlas y molestias intencionadas».

Los hechos se remontan al 27 de diciembre de 2013. Dos agentes motorizados de la Policía Local pararon junto a una parada de autobús para sancionar a un vehículo mal estacionado cerca de unos contenedores. Según recoge el informe policial, «en un momento dado una señora sale del bar que estaba al otro lado de la calle y empieza a increparles mientras realizan su trabajo. Como hacían caso omiso a todo lo que les decía, esta señora cruzó la calle y les increpó al lado suyo». El expediente especifica que se dirigió a uno de los agentes «a voces desde el medio del carril», diciéndole que solo estaban «para tocar los cojones al ciudadano y joder». Los policías le pidieron entonces que se identificara para denunciarla por un incumplimiento de la ordenanza de convivencia. Se tradujo en una multa de 800 euros que la mujer recurrió primero por vía administrativa y, tras el rechazo del Ayuntamiento, por la judicial.

En su recurso consideró que la sanción impuesta «es desproporcionada e ilógica». Según su versión, al ver cómo las motos de los agentes dificultaban el acceso de autobuses a la parada junto a la que estaban interviniendo, se acercó a ellos y «en tono educado» les dijo que «el vehículo al que pretendían multar no interrumpía la circulación y sus motos sí». Añade que «esta observación no fue del gusto del agente, quien no dudó en recoger en su denuncia palabras no dichas».

«Mejor hacíais otra cosa»

Tras escuchar las declaraciones de dos testigos -un hermano y otra persona que estaba con ella en el bar- y apreciar entre ambos palabras «no coincidentes», el juez consideró que «la denuncia formulada por los agentes tiene valor probatorio y constituye prueba de cargo suficiente para destruir la presunción de inocencia de la recurrente». La sentencia remarca que «aun cuando entendiéramos que las expresiones utilizadas al dirigirse a los policías no fueron las consignadas en la denuncia sino las que manifestó su hermano (‘no estáis nada más que para poner multas’), habría que concluir igualmente que cometió la infracción imputada. Tal expresión constituye una conducta vejatoria mediante molestias intencionadas hacia los agentes, pues comporta un trato desconsiderado que menoscaba su capacidad profesional».

Añade igualmente que si, como aseguró el otro testigo, les hubiera dicho «mejor estabais haciendo otra cosa», se evidenciaría también que «menospreció su dignidad profesional».

El Comercio.

¡Publicamos tu noticia! Puedes enviarnos tu denuncia, fotos, audios y sucesos a través de whatsapp +34 649 43 26 91 o por e-mail: sucesos@diariodetransporte.com

Etiquetas