Cabify gana su ultima batalla en los tribunales.

Los abogados de la empresa española Cabify que la han defendido ante los tribunales entienden que el caso de esta empresa que opera con licencias VTC no se puede comparar con Uber, ya que esta inscrita legalmente como una agencia de viajes.

Las empresas  de transporte publico tradicionales están iniciando en los últimos 12 meses una autentica batalla legal contra aquellas que consideran como a unas intrusas en su sector porque han entrado de manera destructiva en un mercado que llevaba mucho tiempo sin sufrir cambios considerables. Este tipo de empresa considerada “de toda la vida” y reguladas por una concesión publica no se han preocupado mucho por acceder a las nuevas tecnologías para aplicarlas en sus negocios. Pero en cambio con sus demandas están generando mucha jurisprudencia, sobre todo a raíz de los enfrentamientos en los tribunales, por ejemplo el sector del taxi con su guerra con Uber, las empresa de autobuses contra Bla Bla Car o, como en este ultimo caso, el sector regulado de los taxistas contra la empresa Cabify.

Todos estos enfrentamientos en los tribunales están siguiendo diferentes caminos. Si contra Uber se consiguieron medidas cautelares el pasado año en diciembre, motivo por el que tuvo que cesar su actividad para no caer en situacion ilegal. En el caso de Cabify que utiliza una aplicación para utilizar coches particulares con una licencia VTC no se le han aplicado estas medidas cautelares. Como tampoco parece que se le vayan a imponer a Bla Bla Car. Al menos desde esta empresa puntan que no tienen conocimiento de que vaya a ser así, tal y como apuntaban algunas noticias la semana pasada. Los jueces encargado de los casos de Cabify y Bla Bla Car han rechazado la aplicación de estas medidas cautelares, basándose en que estas dos empresas llevan años operando sin que se hubieran interpuesto antes denuncias contra ellas.

Para sostener este argumento se han basado en que no procede la suspensión de la actividad al considerar que no existe “peligro de mora procesal” en el argumento de los demandantes que se basan en que pierden dinero por considerarlas aticompetiticas, motivo por el que piden amparo a la justicia. Pero los jueces no lo han visto asi, se basan en que en los dos casos estas empresas llevan años prestando sus servicios, Bla Bla Car desde el año 2008 y Cabify desde el 2011 sin que hasta ahora los demandantes hubieran visto un peligro para ellos en estas actividades. Se da la circunstancia de que tanto el sector del taxi como el del autobús han tardado años en poder preparar sus demandas contra estas empresas. Ademas ha sido justo ahora, cuando han visto mermar su clientela cuando han visto que podrían ser una alternativa a sus empresas. Según el abogado especialista que ha defendido a las empresas demandadas “Estas no basan sus reclamaciones en una mayor o menor amenaza, porque no es una cuestión de mayor o menor riesgo”.

Ademas los defensores de Cabify han argumentado en la defensa de su cliente para pedir que no se aplicaran las medidas cautelares en que esta empresa se encuentra en un plano totalmente diferente al que pudiera tener una empresa de transporte o una cooperativa. Consideran que: “Cabify no realiza competencia desleal a los taxistas puesta que no es una plataforma de economía colaborativa”. Algo que no podria ser asi en los casos de Bla Bla Car o de Uber que se autodefinen como tal. La empresa Cabify de capital español esta registrada como una agencia de viajes. Los abogados de la empresa defienden que esta actúa como intermediador entre las licencias VTC y los clientes/usuarios ya que: “Las agencias de viajes no se limitan únicamente a la compra y venta de paquetes turísticos, también pueden actuar como intermediadores de transporte, motivo por el que Cabify se constituyo como agencia de viajes”.

Su actividad se basa en las denominadas licencias VTC, ya que estas permiten realizar un transporte privado de pasajeros que tiene que ser siempre bajo petición. No se puede parar por la calle a un coche con licencia VTC como en el caso de los taxis. Ademas estas licencias se conceden con cuentagotas por algunas Comunidades Autónomas. Los abogados defensores afirman que tanto en el caso del taxi como en el de las licencias VTC conviven en un mercado complejo con modelos de negocio diferentes que sirven para enriquecer la oferta al consumidor, ya que los dos están muy regulados y se pude comprobar en los requisitos que tienen que cumplir ambos. Cabe recordar que en el caso de Uber su intención cuando aparecio en el mercado español era que sus conductores trabajaran sin licencias VTC alegando que no se lo podían permitir económicamente. Tanto las licencias VTC como las del taxi tienen su propio mercado en el que se especula con los precios.

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