Renfe deberá pagar dos millones para reparar el Alvia que descarriló en Pajares

Descarrilamiento de un tren entre Busdongo y Pajares. F. Otero Perandones.

El descarrilamiento de un Alvia en el puerto de Pajares el 30 de septiembre no dejó víctimas pero sí una considerable factura. Talgo ha revisado la cabeza tractora y el primer vagón, que fueron los más dañados. El fabricante ha comunicado ya a Renfe que el arreglo del material rodante exigirá de una inversión de unos dos millones, según confirman fuentes próximas a los talleres.

La peor parte se la llevó la cabeza tractora, esto es, el coche que hace las funciones de locomotora. A las 21.37 horas del 30 de septiembre, ‘Ramos’, el maquinista que dirigía la composición, acababa de sobrepasar Busdongo y vencer un tramo con limitación temporal de velocidad. El lugar hace una suave curva que el libro-horario ordena tomar a menos de 70 kilómetros por hora. La presencia sin embargo de un defecto en la vía en el entorno del túnel de La Calera forzó al profesional a disminuir el avance en el entorno de los 30 kilómetros por hora, según aseguran sus compañeros, una cautela que resultó providencial.

Es al adentrarse en el túnel número 15 cuando el Alvia se encontró con que al riel izquierdo le faltaba metro y medio de su parte superior, esto es, de la cabeza, lo que provocó que la rueda no encontrara sujeción y el tren abandonara la vía. El morro del Alvia se hundió en el balasto antes de detener la marcha. La salida «quebró a la cabeza tractora, que tiene el interior destrozado; el primer coche sufrió también al descolgarse», confirman los profesionales consultados.

A esta factura hay que sumar el coste de la grúa que logró reponer al tren dentro de su vía, el arreglo de la infraestructura, y el negocio perdido por tener la conexión ferroviaria entre Asturias y la meseta cerrada durante 23 horas y unos 20 minutos. Aunque Renfe y Adif iniciaron una pesquisa interna para aclarar los hechos, el desembolso que deberán afrontar y el riesgo vivido por los pasajeros obligan a intervenir en el asunto a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarias (CIAF).

La norma fija la cuantía

La Ley del Sector Ferroviario especifica que son de obligada investigación todos los accidentes graves, entendiendo por tales cualquier colisión o descarrilamiento con muertos, cinco o más heridos graves «o bien de grandes daños al material rodante, a la infraestructura o al medio ambiente». Por grandes daños, la norma aclara que se entienden aquellos «cuyo coste puede evaluarse de forma inmediata en una cuantía igual o superior a dos millones».

Desde su creación este comité técnico suma 17 accidentes investigados en Asturias, si bien lo hizo bajo un formato que la Comisión Europea reprobó meses atrás. El motivo es que para sus análisis, integraba en los equipos periciales a mandos de Renfe y Adif próximos a los sucesos, lo que a juicio de Bruselas, vulnera la independencia que una directiva comunitaria de 2004 exige a este tipo de comisiones.

Descartado el exceso de velocidad y el fallo del tren, los análisis se centran en el carril partido y evalúan por qué su fatiga no fue advertida antes. Para ello Adif está realizando pruebas en laboratorio con el riel recuperado. Los dictámenes de la CIAF concluyen sumando todos los costes de cada suceso, luego determina qué fallo en el sistema que provocó el accidente, y marca recomendaciones para Renfe y Adif. Ese señalamiento tiene inquietos a los responsables del mantenimiento del puerto de Pajares.

Fuente: leonoticias.com

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