Ocho empresas españolas ya están listas para competir con Renfe en el transporte de viajeros

AVEMADRIDBARCELONA

Son ocho empresas españolas y la pública francesa SNCF las que están esperando a que el Gobierno anuncie la licitación de la apertura a la entrada de capital privado como operador en el Corredor Ferroviario de Levante, para competir con Renfe. Más noticias en la revista gratuita elEconomista Transporte.

La intención de liberalizar la explotación del transporte de viajeros por ferrocarril fue anunciada por el Ministerio de Fomento el 13 de junio de 2014, que quería llevar a cabo una experiencia piloto en la conexión de alta velocidad entre Madrid y Levante. Teóricamente se iba a licitar en un plazo de seis meses, pero las circunstancias lo han ido retrasando, de tal forma que lleva ya más de dos años en una situación de espera, sin que aún no se sepa cuándo y cómo se va a hacer.

Programa piloto
Ese programa piloto fue hecho público por la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor -actual presidenta del Congreso-, quien destacó la importancia que tenía la red ferroviaria española y cómo la apertura a la competencia privada iba a mejorar el servicio, amén de estar ya preparados para cuando la normativa de la Unión Europea del ámbito de la liberalización ferroviaria entrase en vigor.

El proyecto prevé, o al menos preveía en su momento inicial, la apertura de la conexión entre Madrid y Levante a un sólo operador, por un tiempo de siete años, que podrá fijar libremente sus propios precios y horarios, tanto en las líneas de alta velocidad de esos trayectos -Cuenca, Valencia, Albacete, Alicante…-, como en la red convencional, usando su propio material rodante o alquilando convoyes a Renfe.

Se trataba de llevar adelante una reforma estructural en el sector del transporte ferroviario que permitiese la entrada de capital privado en clara competencia con el monopolio que mantiene desde hace 75 años la empresa pública Renfe, con lo que se dota a este tipo de transporte de un mercado que disponga una mayor oferta de servicios y con precios más competitivos. Este primer corredor tiene, según las previsiones que realizó el propio Gobierno, una posibilidad de negocio del orden de unos 400 millones de euros para el año 2024, con un movimiento potencial de cerca de cuatro millones de viajeros por año.

Gran interés
Desde el primer momento un buen número de empresas se interesaron por el concurso, presentando su documentación para obtener la licencia que se precisa para operar en la red ferroviaria española, así como el certificado de seguridad. Y pese al retraso que ha tenido este proyecto, y que ha hecho abandonar a algunas compañías, ocho españolas se mantienen a la espera, junto a la pública francesa SNCF.

Estas compañías, además de la propia Renfe, cumplen los requisitos que demanda la Ley del Sector Ferroviario para poder operar. Se requiere, entre otras claúsulas, que la solicitante tenga forma de sociedad anónima, que esté dada de alta en la Unión Europea, en el sentido de que tenga su domicilio en un país de la UE. Además, deben contar con capacidad financiera para hacer frente a sus obligaciones a medio y largo plazo, y garantizar la competencia profesional de su personal, tanto directivo, técnico, de mantenimiento, de seguridad…; así como tener cubiertas las responsabilidades civiles derivadas del servicio que prestan.

Transporte por carretera
Curiosamente, muchas de las empresas provienen del sector del transporte por carretera, y algunas han sido formadas dentro de grupos especializados para tal fin o contaban ya con experiencia en el campo del transporte de las mercancías por ferrocarril. Las compañías Aisa Tren, Avanza Tren, Veloi Rail, Alsa Ferrocarril, Continental Rail, Ecorail, Ferrovial Railway, Interbus, y Renfe, son las que pueden optar en cualquier momento a la licitación cuando ésta se produzca, puesto que además de la licencia para operar en la red, tienen también el certificado de seguridad exigido por la Ley Ferroviaria. A ellas se pueden unir, cuando consigan ese certificado, otra serie de empresas como Ariva Spain Rail, Empresa Ruiz, Empresa De Blas, Iberrail Spanish Railroad, Moventis Rail, Socibus y Vectalia, bien en solitario o en consorcio.

A priori, parece ser que hay dos problemas con los que deben enfrentarse estas candidatas. Ambos son de carácter oficial y administrativo. Uno trata de cómo se van a repartir los surcos, es decir los tiempos, las frecuencias en las que pueden circular los diferentes trenes en ese corredor. El otro es el que se fija en el coste del pago del uso de la infrastructura viaria explotada por el ente gestor Adif. Es preciso que se fijen unas tasas que no sean muy altas para que el transporte de pasajeros sea rentable para ese operador que explote la citada línea. Para solucionar este aspecto, el 29 de septiembre de 2015 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley del Sector Ferroviario, donde se elimina uno de los cánones que se debían pagar a Adif, el que se refiere al acceso a la infraestructura, así como que se bonifica el 100% de otro canon -el de la utilización de las instalaciones de servicio para los trayectos de cercanías-.

Un tercer asunto de interés no es otro que el material rodante. Pero esto es un tema que debe solucionar la empresa adjudicataria, y que en un principio todo parece indicar que sería alquilado a Renfe, que ya ha constituido una división de alquiler. Esto último no afectaría a la pública francesa que, al igual que la propia Renfe, tiene su material, tanto para la alta velocidad, como para la vía convencional.

Aisa, Alsa, Ferrovial, Interbus…
Curiosamente, son las principales empresas de transporte de viajeros por carretera las primeras que solicitaron, y que han obtenido, los permisos que les van a permitir acceder a la licitación del Corredor de Levante, cuando se lleve adelante el concurso. Algunas de ellas con experiencia ya en materia de ferrocarril, y otras no.

Aisa Tren forma parte del Grupo Aisa, especializado en el transporte por carretera, que lleva 70 años ofreciendo sus servicios, y que en la actualidad cubre 100 líneas con 15 concesiones administrativas, y recorre 14 provincias y siete Comunidades Autónomas. La creación de esta división ferroviaria está inscrita como empresa para la prestación, gestión y explotación del servicio de transporte ferroviario de pasajeros.

Avanza Tren, integrante del grupo Avanza -Auto Res, La Sepulvedana…- pertenece a la sociedad de capital riesgo Doughty Hanson, creado en el año 2002. El tranvía de Zaragoza en el año 2009 es una de sus experiencias en el sector ferroviario.

Alsa Rail, integrada en el año 2005 en la británica National Express, posee una amplia experiencia a nivel internacional, prestando servicio en Inglaterra, Alemania…, y en España, en la gestión del tranvía de Vélez Málaga y la línea 1 del metro ligero de Madrid, así como en el funicular de Bulnes. Curiosamente, Alsa inició su andadura ferroviaria a finales del siglo XIX bajo el nombre de La Ferrocarrilana en Asturias.

Veloi Rail, empresa fundada por la familia Lara, tras la demora de la licitación ha decidido retirarse de la posible puja cuando se convoque.

Interbus, perteneciente al Grupo Damas ferrocarril; Eco Rail, propiedad del empresario sevillano Mario López; Ferrovial Railways; Continental Rail, del Grupo ACS; y las públicas Renfe y SNCF, son las principales empresa que pueden optar en este momento al Corredor de Levante. No obstante, aún se pueden sumar otras compañías del ámbito del transporte, como por ejemplo, el Grupo Globalia.

eleconomista.es

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