¡¡Corre, corre..!!. Opinión de Niko Martín
EXCLUSIVA

Somos parte de un sector vivo y muy cambiante. Como sector de servicios estamos obligados a adaptarnos a las necesidades de los clientes y a hacer grandes inversiones en modernizar equipos sin seguridad en el tiempo de la continuidad del contrato de servicio y a la vez respetar toda una amalgama de leyes, normas y limitaciones que las administraciones de turno, en aras de nuestra seguridad promulgan y que no se muestran eficientes o se quedan obsoletas a corto plazo.

Pareciera que desde Bruselas se improvisara al son de algunos lobbys muy interesados en hacer del transporte por carretera un sector de baja cualificación profesional y generar un eterno debate sobre el dumping socio laboral defendiendo el hecho diferenciador del territorio donde se ubiquen las empresas como un factor de competitividad y esto no va mas allá de una competencia voraz en cómo se ofertan precios de transporte imposibles de rentabilizar y que acabará poniendo en entredicho el modelo de transporte actual.

Los transportistas pequeños se quejan del abuso que ejercen las grandes logísticas sobre ellos sin solución de futuro, mientras cada uno de los países que componen Europa dicta normas de acceso a la profesión que generan competencia desleal en todos los ámbitos del sector, todo ello amparado por un gobierno de la Comunidad Europea que da a entender la defensa y la protección de los intereses de los mas fuertes por su capacidad económica y su capacidad de firmar grandes contratos logísticos, los cuales ofertaran en forma de subcontrata con empresas pequeñas a las que someten con contratos exclusivos mas que dudosos.

Los conductores asalariados se sienten discriminados como trabajadores en todos y cada uno de sus derechos individuales y colectivos. Miramos con recelo al otro y tratamos de culpabilizarlo de nuestros problemas cuando dentro de cada uno de nosotros hay una parte de culpa de la situación actual.

Hemos identificado miles de problemas y muchos, la mayoría, son problemas muy personalizados y que mas o menos incumben a parte del sector en función del servicio que presta. Debemos, en mi opinión, identificar problemas estructurales y generales que puedan ser solucionados en forma genérica para beneficio de todos, con sus propias excepciones pero en base a lo legislado y normalizado. No son nada buenas todas aquellas leyes y normas que puedan ser interpretadas en diferentes formas y que crean una confusión al sector que acaba acarreando serios problemas estructurales en las empresas y buscando fórmulas cuasi fraudulentas para evitar tanta restricción

Debemos comprender que las instituciones internacionales y los grandes demandantes de servicios de transporte se está moviendo rápido para enfrentarse a un futuro diferente al modelo de transporte de mercancías por carretera en la larga distancia que conocemos hoy en día y a medio o largo plazo habrá menos camiones en las rutas internacionales.

No puede este sector estar mirándose el ombligo, buscando donde descargar su ira, escondiéndose de la legalidad vigente para cumplir trabajos que desde los muelles de carga y descarga no cumplen, no se debe señalar a terceros de lo que nosotros mismos no somos capaces de hacer que no es otra cosa que funcionar como sector en su defensa y por ende la de sus colectivos. No creo que empresas y asalariados sean enemigos eternos que no sean capaces de poner negro sobre blanco para que todos podamos sobrevivir a un futuro de incertidumbre en el mundo del camión.
¡Buena ruta y precaución!.

Comentarios - Diario de Transporte no se hace responsable de los comentarios particulares

Los comentarios están cerrados

Diario de Transporte

Diario de Transporte