“Prácticas abusivas” en la venta de coches de segunda mano.

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La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha advertido de las “prácticas abusivas” que, afirma, se están produciendo en algunas ventas de coches de segunda mano y que han supuesto, en ocasiones, miles de euros en la compra del vehículo o en reparaciones para el consumidor.

En un comunicado la asociación ha explicado que una de las prácticas detectadas ha sido el declarar que el contrato de compraventa se realiza entre particulares, cuando realmente el que vende el vehículo es un establecimiento comercial. De esta forma, ante algún defecto encontrado en el vehículo, el establecimiento comercial “declina cualquier responsabilidad y el comprador tiene dificultades para hacer valer la garantía a la que debería tener derecho como consumidor”.

En otras ocasiones son establecimientos que no se dedican a la venta de vehículos, como talleres o incluso una empresa de lavado de coches, los que ofrecen coches que son vendidos a nombre de un particular. Otras prácticas abusivas son la inclusión en el contrato de cláusulas por las que el consumidor renuncia a ampararse en la ley para la Defensa de los Consumidores y Usuarios; o cláusulas en las que se declaran averías y defectos que no se han informado al consumidor y que han llegado a suponer gastos en reparaciones de hasta 4.000 euros.

Otras veces, algunos establecimientos comerciales utilizan partes de modelos de contrato de compraventa, para reflejar el acuerdo alcanzado con el comprador, aunque sin mostrar “datos esenciales” como el precio de venta del vehículo. En otros casos, el consumidor ha contactado con un establecimiento en otra comunidad autónoma que no ha facilitado el contrato de compraventa con la explicación de que sería enviado posteriormente con la documentación del vehículo. Sin embargo, meses después no se ha enviado este documento, sólo consta el cambio de titularidad y en el establecimiento comercial nadie responde al teléfono. En este caso concreto, el consumidor pagó en efectivo 12.000 euros en el momento de la compra y luego tuvo que abonar 3.000 euros más por diversas averías.

Ante estas circunstancias, desde Irache recomiendan que en la compra de un vehículo de segunda mano se compruebe en el contrato que efectivamente consta como vendedor el establecimiento; también que se incluyen todos los datos del vehículo (marca, modelo, matrícula, número de bastidor, número de kilómetros que tiene el coche en el momento de la compra…); y que la entrega del vehículo se efectúa libre de cargas y gravámenes. También aconseja asegurarse de que en el contrato no constan renuncias legales a sus derechos como consumidor.

La asociación señala que “es básico” solicitar el libro de mantenimiento del vehículo, la tarjeta de inspección técnica, el permiso de circulación y el último recibo del impuesto de circulación y revisar toda la documentación antes de firmar el contrato. Por otro lado, recomienda conducir el vehículo antes de comprarlo para comprobar su funcionamiento en la carretera e incluso acordar realizar una revisión por parte de un taller independiente.

Europa Press Pamplona.

Diario de Transporte

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