Francia advierte de que hay otros tres fabricantes con altas emisiones.

Aparte de Renault, las pruebas que se han llevado en Francia sobre los niveles de emisiones han puesto en evidencia que hay más de tres fabricantes con coches que en condiciones normales de circulación contaminan mucho más de lo que dicen sus cifras de homologación.

La ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, ha revelado hoy esa información en una entrevista al canal ‘iTélé’, en la que ha explicado que por ahora la comisión técnica que creó en septiembre ha evaluado los vehículos de ocho fabricantes y que todavía están pendientes los de cuatro más.

Royal no ha querido dar los nombres de esos constructores, que ha dicho que se conocerán una vez que se expliquen ante la comisión técnica como ha hecho Renault, algo que ha aceptado.

El diario ‘Libération’, citando a una de los miembros de la comisión, ha señalado que las mayores diferencias entre las emisiones constatadas en los test en condiciones de circulación en carretera y las de las homologaciones se han observado en coches de Renault y de Mercedes, pero también han obtenido malos resultados vehículos de Ford y Opel.

La ministra ha confirmado que los automóviles de PSA Peugeot Citroën no han tenido problemas para superar las pruebas, que ella misma puso en marcha al saltar el escándalo del fraude de Volkswagen en las emisiones. Unas pruebas con las que, en total, se van a examinar un centenar de coches para ver cuál es el nivel de emisiones en condiciones normales y si hay una gran fractura con los datos en su homologación. “Mi objetivo -subrayó Royal- es reducir la contaminación del aire que está en el origen de muchas afecciones respiratorias”.

La ministra ha insistido en que con sus pruebas “por primera vez ha habido transparencia sobre la realidad de la contaminación”, aunque ha admitido que una de las consecuencias es que “como Volkswagen engañó, hay una sospecha sobre todas las marcas”.

Renault ha insistido en que, a diferencia de Volkswagen, no ha cometido ningún fraude, y atribuye los malos resultados de sus coches puestos a prueba, en primer lugar a un “error de calibrado” que ya había detectado en un lote de 15.000 unidades del Captur diésel de 110 caballos, que está siendo objeto de revisiones.

Además, también ha admitido que para que no se disparen las emisiones de sus motores diésel por debajo de 17 grados o por encima de 35, tendrá que modificar el reglado de los dispositivos de filtración de los motores. Por eso, ha anunciado que de aquí a finales de marzo presentará un plan que cubrirá tanto los coches que va a comercializar como otros que ya están en circulación.

Agencia EFE París.

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